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villalbaLa figura de Gabriel de Astorga, de cuya gubia se puede asegurar que surgió la Divina Pastora de Triana, está pendiente de un estudio monográfico, quizá porque su interés resulta relativo como escultor e imaginero en comparación con el quehacer de su padre, Juan de Astorga y Moyano.

Y es que Juan de Astorga es, sin duda, la figura estelar de la imaginería del siglo XIX, quien mejor la encarna y la define. Su hijo, Gabriel de Astorga, nació el 23 de enero de 1802. Gabriel tuvo pronta vocación artística y fue alumno de su padre en la Real Escuela de Tres Nobles Artes, donde éste ejercía de profesor titular de escultura y director de esta sección.

De su progenitor se impregnaría de un espíritu lírico y suave, sin excesivo dramatismo, pero las dotes personales de su padre no eran las suyas, y este es un punto en el que coinciden besamano todos los que han estudiado a este escultor o lo han tocado de pasada. Prueba de ello es que nunca consiguió la plaza en la Real Escuela de Tres Nobles Artes como profesor titular de escultura.

No obstante, Gabriel de Astorga gozó de fama y renombre en Sevilla, proveniente en gran parte del apellido heredado, realizando numerosos encargos. Su muerte se sitúa a finales de la década de los 60 del siglo XIX. Entre sus obras más conocidas citaremos el San Juan de la Hermandad de Pasión, que acompaña a la Dolorosa en el paso de palio, un niño Jesús, situado en la capilla Sacramental de San Lorenzo, la Soledad del convento de San Buenaventura, la Virgen del Carmen de la misma iglesia y, finalmente, la Divina Pastora de Triana.

Respecto a nuestra Titular, los cronistas pastoreños, sintetizados hoy en día por Juan Martínez Alcalde, apuntan a Gabriel de Astorga como su autor, y hablan de una imagen preexistente que sufre una "transformación" para convertirla en Divina Pastora. Por la fecha en la que se comienzan a celebrar los cultos (1865), habría que pensar en que fuera el propio autor quien modificase la imagen, en caso de que se hubiera concebido para una iconografía distinta. De cualquier manera, no se conserva documentación fidedigna de nada de esto.

Analizando la talla resulta difícil encontrar huellas de ese hipotético cambio. Las manos, en especial la derecha, presenta un escorzo sólo entendible para acariciar al Cordero, y su encarnadura y finura de tratamiento obedecen al mismo autor y época del busto. La mano izquierda está más restaurada, pero sigue conservando en parte la encarnadura original asimilable con la del rostro, e igualmente su posición está claramente destinada a sujetar un cayado, mientras que las Vírgenes de Gloria sostienen el cetro con la mano derecha. Asimismo, brazos, cuerpo y busto presentan, internamente, una unidad cromática, aunque no de materiales, pues la parte que simulan las piernas está montajerevestida de telas encoladas.

El resultado de todo esto y la conclusión a la que nos lleva es la siguiente: lo más probable es que la escultura se realizase desde un principio para figurar como Divina Pastora. Si hubiese existido la transformación, habría sido el propio Gabriel de Astorga el autor de brazos y manos nuevas, cambiando la posición de pie por otra sentada. En este caso hay que aclarar que siempre habría sido una imagen letífica, nunca una dolorosa.

Coinciden muchos estudiosos de este tema en afirmar que es quizás la mejor obra de Gabriel de Astorga y también hay que decir que es la obra suya más próxima al estilo de su padre; rostro de perfil clasicista, óvalo facial perfectamente definido, encarnadura nacarada, suavemente matizada y manos de exquisita labra. Los rasgos más personales se concentran en un toque romántico visible sobre todo en los enormes ojos oscuros. Al trabajar en fechas más posteriores a las de su padre, Gabriel superó un tanto el academicismo de corte neoclásico y se dejó influenciar por la corriente romántica.

Nuestra otra Titular es Sor Ángela de la Cruz, de la que la hermandad posee una reliquia ex-vestis que procesiona en el paso de la Divina Pastora todos los meses de septiembre. El enlace que ofrecemos redirige al lector a la página del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla dedicada a nuestra Santa Titular.

 

Nota: La mayor parte de este texto está tomada del artículo "Gabriel de Astorga y la imagen de la Divina Pastora", de Javier Sánchez de los Reyes.

 

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